Agra, 15 de septiembre
Para ver el Taj Mahal bien hay que levantarse pronto, muy pronto. A las 5,30 de la mañana para ser exactos, y sin desayunar pusimos rumbo al Taj Mahal. Al entrar tuvimos que pasar un control de seguridad que nos daba paso a un primer patio desde el que todavía no se veía el monumento. Pasando esta puerta, por fin pudimos disfrutar de la vista completa de una de las 7 maravillas del mundo. Lo habremos podido ver cientos y cientos de veces en fotos, videos, por la tele, en Internet... pero aún así el contemplarlo en directo, ante nosotros, era una sensación sobrecogedora.
El enclave tiene muchísimo encanto, sus estanques que reflejan la figura del mausoleo engrandecen el monumento. Si no hicimos 300 fotos, no hicimos ninguna. Individuales, en grupos, en parejas, todos juntos, desde el primer estanque, desde el segundo, haciendo el pino, saltando por encima, agarrándolo, empujándolo, comiéndolo,...