Jaisalmer, 8 de septiembre
Después de la noche sandonguera que pasamos en el desierto partímos hacia Jaisalmer, que para nuestra desgracia no estaba a horas de donde nos encontrábamos, sino sólo a 45 minutos, por lo que poco pudimos dormir. Para despedirnos del Safari Mabel tuvo que enfrentarse a sus fobias cuando dos ratas decidieron salir de paseo cerca de ella que estaba plácidamente lavándose los dientes.
Lo primero que hicimos en Jaisalmer fue ir al hotel a darnos una ducha, que llevabamos 24 horas sin tocar más agua que el de la lluvia que no fue poca. Este hotel era digno de India para sibaritas, hasta piscina teníamos.